Cada sala viene con un co-anfitrión de IA en directo — mantiene la conversación afilada, sin quitarte el micrófono.
Un resumen continuo para que quien llegue tarde se ponga al día de un vistazo.
Verifica las afirmaciones según se hacen, con fuentes, no a ojo.
Destaca las mejores preguntas y sugiere respuestas certeras.
Lee la sala y propone encuestas en los momentos de decisión.
El asistente no es un chatbot en un rincón. Trabaja continuamente en segundo plano, como lo haría un productor: transcribe, detecta qué es importante y lo destaca sin interrumpir el flujo de la conversación. Puedes ignorarlo por completo y tu sesión funciona igual; recurre a él y te ayuda a situarte, recordar un nombre, verificar una fecha o preparar la siguiente pregunta para el próximo momento de silencio.
Cada sesión Pro termina con la IA enviando a cada asistente un correo de resumen claro: puntos clave, quién dijo qué, decisiones tomadas y una lista de referencias para cualquier afirmación verificada. Ese resumen es a menudo lo que convierte a un asistente puntual en uno recurrente.